La Unidad de Gestión del Riesgo intensifica controles en el sector de Galán y hace un llamado a frenar ocupaciones ilegales que aumentan la vulnerabilidad.
La comuna San José, especialmente el sector de Galán, es actualmente una de las zonas con vigilancia prioritaria por parte de la Unidad de Gestión del Riesgo (UGR) de Manizales, debido a las condiciones de amenaza identificadas en el Plan de Ordenamiento Territorial. Según explicó el director de la UGR, Diego Armando Rivera Gutiérrez, allí confluyen varios factores de riesgo asociados a la inestabilidad de laderas, lo que ha llevado al Municipio a ejecutar obras de mitigación y a mantener intervenciones permanentes a través del programa Guardiana de la Ladera, encargado de la limpieza de canales y cunetas para un adecuado manejo de aguas.

No obstante, la Administración manifestó preocupación por el aumento de ocupaciones informales e intervenciones ilegales en la zona. Se han evidenciado cortes de taludes, construcciones sin licencia y deficiencias en el manejo de aguas lluvias desde techos y canales que descargan directamente sobre la ladera, situaciones que incrementan la probabilidad de emergencias. Frente a esto, la UGR trabaja de manera articulada con la Secretaría del Interior e inspecciones de Policía para frenar nuevos asentamientos y proteger las obras ejecutadas.
El director fue enfático en señalar que, aunque el Municipio continúa adelantando acciones técnicas y controles institucionales, la reducción del riesgo también depende del compromiso ciudadano. “Ejecutamos obras de mitigación, pero es fundamental que la comunidad las proteja y no permita nuevas construcciones en zonas intervenidas”, indicó. La Administración reiteró el llamado a la apropiación del territorio y a la corresponsabilidad, recordando que la gestión del riesgo es una tarea conjunta para garantizar condiciones de seguridad y mejorar la calidad de vida en el sector.




