Jorge Eduardo Rojas explicó que la Alcaldía concentrará sus esfuerzos en revisar la habitabilidad de las edificaciones, atender zonas con riesgos adicionales, recuperar iglesias y el Centro Histórico, avanzar en el censo de damnificados y preparar demoliciones. También pidió recursos al Gobierno Nacional para subsidios de mejoramiento de vivienda y ayudas humanitarias.
El alcalde entregó un nuevo balance sobre la atención de la emergencia provocada por el terremoto y las réplicas que se han registrado en las últimas horas. El mandatario hizo un llamado a la ciudadanía a mantener la calma, pero actuar de manera inmediata ante cualquier nuevo movimiento. Rojas relató que durante la última réplica se encontraba en la avenida Santander, cerca del edificio Paola, donde varias personas evacuaron los edificios por temor. De inmediato, la Alcaldía dispuso el cierre temporal del tráfico y envió ingenieros especializados a revisar nuevamente las estructuras. Tras la inspección, no se encontraron nuevos daños estructurales.
Rojas insistió en que nadie puede predecir si habrá nuevas réplicas y que, por esa razón, la ciudadanía debe permanecer alerta. “Ante el menor atisbo de movimiento de una edificación, salga y evacúe”, fue el llamado del mandatario, quien aseguró que la administración continuará realizando las verificaciones que sean necesarias. “Si tenemos que ir 100 veces a verificar, 100 veces vamos a ir”, afirmó.

Plan de acción
La administración puso en marcha nueve frentes de trabajo. El primero está enfocado en determinar la habitabilidad de las edificaciones y establecer planes de retorno para las familias evacuadas. Los inmuebles serán clasificados según la gravedad de los daños, desde afectaciones menores que permitan reparaciones rápidas hasta estructuras que requieran intervenciones complejas o demolición.
En el sector de Fátima se priorizará la revisión de seis viviendas ubicadas en una zona de riesgo por problemas de estabilidad del terreno. Además, se evaluarán aproximadamente cuatro manzanas alrededor para identificar posibles evacuaciones preventivas. Otro frente revisará las principales iglesias de la ciudad, incluida la Catedral Basílica, con el propósito de determinar sus condiciones estructurales y gestionar recursos para su recuperación.
El Centro Histórico tendrá un plan especial de evaluación, con cerca de 18 ingenieros encargados de revisar edificios, aleros y otras estructuras. La intención es determinar cuáles inmuebles pueden habilitarse y cuáles requieren reparaciones o permanecer cerrados, buscando además recuperar progresivamente la actividad comercial y económica del sector.
La Alcaldía también continuará con el Registro Único de Damnificados y depurará las solicitudes de atención frente a las visitas técnicas realizadas. Paralelamente, habrá equipos dedicados a inspeccionar la zona rural, donde se han reportado daños en viviendas, vías e infraestructura, además de atender situaciones relacionadas con los servicios públicos.
Otro de los objetivos es concluir los planes especiales para sectores como Milán, Chipre y el Centro, mientras un noveno frente se encargará de las demoliciones de estructuras que representen riesgo o hayan sufrido pérdida total. Estos procedimientos se adelantarán mediante acuerdos con los propietarios y con el cumplimiento de los requisitos jurídicos correspondientes.
Rojas pidió al Gobierno Nacional agilizar los recursos para la recuperación, especialmente subsidios de mejoramiento de vivienda, ayudas humanitarias, subsidios de arrendamiento y programas de vivienda nueva para quienes perdieron sus hogares. El alcalde destacó la solidaridad ciudadana y señaló que la recuperación debe permitir reactivar progresivamente el comercio y los servicios, siempre que las condiciones de seguridad garanticen la protección de la población.




