El uso de los teléfonos celulares en las instituciones educativas se ha convertido en uno de los principales temas de discusión en Manizales. Mientras la Administración Municipal comenzó la implementación de la Ley 2489 de 2025, que promueve entornos digitales seguros para niños, niñas y adolescentes, desde el Concejo también surgió una iniciativa para regular el uso de estos dispositivos durante la jornada escolar. El propósito común es construir una cultura de bienestar digital que proteja la salud mental, fortalezca el aprendizaje y fomente una convivencia más sana en los establecimientos educativos.

Como primer paso, la Alcaldía de Manizales instaló una mesa interinstitucional que reúne a diferentes dependencias de la Administración Municipal y al Concejo con el fin de adaptar a la realidad local los alcances de la nueva legislación nacional. El proceso, impulsado por el alcalde Jorge Eduardo Rojas Giraldo y respaldado por los concejales Hernando Marín y Jorge Eliecer Galeano, busca revisar el marco normativo vigente, actualizar los manuales de convivencia escolar y elaborar lineamientos para un uso responsable, seguro y pedagógico de la tecnología, incluyendo la posibilidad de establecer restricciones para menores de 14 años cuando sea necesario.
La Ley 2489 de 2025 asigna responsabilidades tanto al Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones como al Ministerio de Educación Nacional para reglamentar el uso de dispositivos tecnológicos en los colegios y crear políticas orientadas a la protección de la niñez frente a los riesgos digitales. En ese contexto, la Administración Municipal anunció que el trabajo será liderado por la Secretaría de Educación, con el apoyo de las secretarías de Salud, Deporte, Cultura y Competitividad, antes de socializar las propuestas con rectores de instituciones públicas y privadas de la ciudad.
En paralelo, el concejal liberal Andrés Morales radicó un proyecto de acuerdo que propone regular el uso de teléfonos celulares en los colegios oficiales de Manizales. La iniciativa plantea que los dispositivos solo puedan utilizarse con fines pedagógicos y bajo la orientación de los docentes, partiendo de la premisa de que la tecnología debe ser una herramienta para el aprendizaje y no un factor de distracción permanente dentro del aula.
Morales sustenta su propuesta en estudios nacionales e internacionales que relacionan el uso excesivo de celulares con problemas de salud mental, ansiedad, ciberacoso, disminución de la capacidad de concentración y bajo rendimiento académico. El proyecto también advierte sobre el incremento del grooming, la violencia digital y el sedentarismo, al considerar que el tiempo dedicado a las pantallas ha desplazado el deporte, la recreación y la interacción social durante los recreos, afectando el desarrollo integral de los estudiantes.

El debate también ha sido enriquecido desde el ámbito académico y social por el periodista y educador caldense Yesid López, quien recientemente publicó el libro Uso adecuado del Celular en familia y sociedad. En la obra, el autor reflexiona sobre cómo el uso indiscriminado de los dispositivos móviles está transformando la forma en que niños, jóvenes y adultos se relacionan con su entorno. López sostiene que los menores dejan de observar, explorar y aprender de lo que ocurre a su alrededor cuando se habitúan al celular desde edades tempranas, situación que, según afirma, repercute en la atención, la memoria y el desarrollo de habilidades fundamentales.
Además de las consecuencias cognitivas, el educador alerta sobre el deterioro de la convivencia familiar y social. Señala que los celulares han desplazado espacios tradicionalmente dedicados al diálogo, como las reuniones familiares y las comidas compartidas, donde las conversaciones han sido reemplazadas por las pantallas. También advierte sobre riesgos físicos derivados del uso prolongado de estos dispositivos, como problemas posturales, accidentes de tránsito y caídas por distracción. Con las iniciativas de la Alcaldía, el Concejo y los aportes de especialistas, Manizales abre una discusión que busca encontrar un equilibrio entre el aprovechamiento de la tecnología y la protección del bienestar de las nuevas generaciones.




