El compromiso entre Once Caldas y Deportivo Pereira, válido por la décimasexta fecha de la Liga BetPlay I-2026, comenzó con un sentido homenaje al médico Carlos Alberto Osorio, histórico integrante del club fallecido en la mañana de este viernes en Manizales. El minuto de reconocimiento marcó el tono emotivo de una jornada especial en Yopal, donde el equipo blanco intentó honrar su memoria con un partido serio, intenso y de mucha lucha.
En el desarrollo futbolístico, el clásico fue parejo, friccionado y con pocas opciones realmente claras durante el primer tiempo. Once Caldas, que intentó llegar al gol con zapata y Dayro, mostró orden, equilibrio y una idea de posesión, pero sin la profundidad necesaria para inquietar de manera constante al portero rival. Deportivo Pereira, por su parte, apostó por transiciones rápidas y esperó el momento para golpear, manteniendo siempre la sensación de peligro.
El segundo tiempo elevó la intensidad. Pereira salió con mayor decisión y obligó a Parra a convertirse en figura tras un potente remate de Largacha al minuto 49. Once respondió con un cabezazo de Dayro Moreno y luego, con los ingresos de Zuleta, Rojas y Tamayo, trató de ganar peso ofensivo. Aunque tuvo la iniciativa por varios pasajes, el cuadro manizaleño volvió a padecer en la elaboración del último pase, una constante que le impidió transformar el dominio territorial en goles.
La acción más dramática llegó al minuto 90, cuando una devolución comprometida dejó a Yuber Quiñónez perfilado frente al arco y obligó a Castaño a cometer la infracción que le costó la expulsión. A ello se sumó la trifulca en la tribuna, que obligó al juez a detener las acciones y a esperar la evacuación del sector para disputar los tres minutos restantes, en un ambiente cargado de tensión dentro y fuera del campo.
Reanudado el compromiso, 35 minutos después, Yuber Quiñónez ejecutó el cobro de la falta, pero envió la pelota por fuera, desperdiciando la última gran ocasión del Pereira. Once Caldas, incluso con un hombre menos, reunió fuerzas para intentar una última llegada en el minuto final, aunque sin éxito. El conjunto matecaña también lo buscó en la despedida, pero su remate terminó afuera, decretando un 0-0 que dejó sensaciones encontradas: solidez defensiva y un Parra salvador, pero nuevamente dificultades ofensivas para un Once que sigue sumando, aunque aún no encuentra la contundencia necesaria en el último tercio.
Ahora viene el próximo juego para los blancos en Palogrande ante el Internacional de Bogotá, partido para sacudirse de las últimas cinco jornadas sin triunfo, para garantizar su paso a la siguiente instancia del torneo.




